SÍMIL
En un jardín yacía un gusanillo
de grisáceo color y andar marchito;
de ojos tristes y llenos de nostalgia,
con gesto de un pesar largo, infinito
cual si llevara sobre su frágil espalda
las penas todas de un mundo maldito.
Viéndole de lejos una mariposa
de alas color iris, majestuoso vuelo,
conoció tras aquel color grisáceo
un abismo de ternura lleno,
y posándose junto al infeliz gusano
pidióle descubriera su corazón entero.
"Alguna vez, contóle el gusanillo,
me hallé tal como tú, feliz y hermoso;
mis colores deseara el arco iris;
el águila mi vuelo majestuoso.
!OH, cuánto extraño planear en las alturas!
!Cuánto anhelo libar néctar sabroso!
Pero me fui a invernar a tierra extraña.
Abandoné, !cobarde!, mi ideal, y solo
me ví rodeado de aves puritanas
que miraron mis colores con encono.
Más tarde, !ay!, por parecerme a ellas,
cambié mis alas en grisáceo tono.
Ya ni iris ni grises alas me quedan...
Ya solo rastreo en un monótono
silencio. De mi cuerpo mi espíritu distante,
imagina que bebe el cáliz de oro
y que le brotan alas color iris
a esta sombra de mi ayer, que hoy es mi todo.
_D.R.S. 2000