A mi Madre
Mujer virtuosa, ¿quién la hallará?
porque su estima sobrepuja largamente
a la de piedras preciosas.
El corazón de su marido está en ella confiado,y no tendrá necesidad de despojo.
Darále ella bien y no mal, todos los días de su vida.
Buscó lana y lino, y con voluntad labró de sus manos.
Fué como navío de mercader: Trae su pan de lejos.
Levantóse aun de noche, y dió comida a su familia,
y ración a sus criadas.
Consideró la heredad, y compróla;
y plantó viña del fruto de sus manos.
Ciñó sus lomos de fortaleza, y esforzó sus brazos.
Gustó que era buena su granjería;
su candela no se apagó de noche.
Aplicó sus manos al huso, y sus manos tomaron la rueca.
Alargó su mano al pobre,
y extendió sus manos al menesteroso.
No tendrá temor de la nieve por su familia,
porque toda su familia está vestida de ropas dobles.
Ella se hizo tapizes; de lino fino y púrpura es su vestido.
Conocido es su marido en las puertas,
cuando se sienta con los ancianos de la tierra.
Hizo telas, y vendió; y dió cintas al mercader.
Fortaleza y honor son sus vestiduras;
y en el día postrero reirá.
Abrió su boca con sabiduría:
y la ley de clemencia está en su lengua.
Considera los caminos de su casa,
y no come el pan de balde.
Levantáronse sus hijos, y llamáronla
BIENAVENTURADA
y su marido también la alabó.
Muchas mujeres hicieron el bien;
mas tú, Madre Mía,
¡las sobrepujaste a todas!
_Salomón (Prov 31)
Tomado de la Santa Biblia (RVA)