MARA

 

"¡No me vuelvo a enamorar!"

que palabras tan tontas y vanas...

palabras huecas, vacías,

son, en fin, solo palabras.

 

¿y es que ha podido alguien

dominar el corazón

como dar o no un beso?

y si es confiado y sensible

lo atrapan, ¡pregúntenme eso!

 

¡Oh, Dios! quisiera tener

el corazón como el hielo,

los sentimientos más míos

y más tardo el "te quiero".

 

_D.R.S. Miami, 1990