Cuando Howard Kelly se fue de la casa, no sólo se sintió
físicamente más fuerte, si no que también su fe en Dios y en los hombres era
más fuerte. Él había estado listo rendirse y dejar todo.
Años después esa jóven mujer enfermó gravemente.
Los doctores locales estaban confundidos. Finalmente la enviaron a la gran
ciudad, donde llamaron a especialistas para estudiar su rara enfermedad. Se llamó
al Dr. Howard Kelly para consultarle. Cuando oyó el nombre del pueblo de donde
ella vino, una extraña luz llenó sus ojos. Inmediatamente subió del vestíbulo
del hospital a su cuarto. Vestido con su bata de doctor entró a verla. La
reconoció en seguida. Regresó al cuarto de observación determinado a hacer lo
mejor para salvar su vida.
Desde ese día prestó atención especial al caso. Después de una larga lucha, ganó la batalla. El Dr. Kelly pidió a la oficina de administración del hospital que le enviaran la factura total de los gastos para aprobarla. Él la reviso y entonces escribió algo en el borde y le envió la factura al cuarto de la paciente. Ella temía abrirla, porque sabia que le tomaría el resto de su vida para pagar todos los gastos. Finalmente la abrió, y algo llamo su atención en el borde de la factura.
Leyó estas palabras.....
"Pagado por completo hace muchos años con un vaso de leche - (firmado) Dr.
Howard Kelly".
Lágrimas de alegría inundaron sus ojos y su feliz corazón
oró así:
"Gracias, Dios por que Tu amor se ha manifestado en las manos y los
corazones humanos."