1. Es un sujeto maduro psíquicamente, que no se halla fijado (demasiado atraído) hacia sus padres, que piensa y se conduce como una persona desarrollada y tiene metas definidas en la vida.
2. Acepta los golpes y contratiempos de la vida filosóficamente.
3. Se halla demasiado ocupado para se infeliz.
4. Está preparado para ganarse la vida y trabajar sin quejarse excesivamente.
5. Posee joie de vivie, alegría de vivir, se halla contento de estar vivo.
6. Puede acompañarse de casi cada individuo, tiene una personalidad flexible y se manifiesta humanamente comprensivo.
7. No actúa por impulsos, ha aprendido a dominar sus emociones, ejercita un juicio sano y es capaz de tomar decisiones inteligentes.
8. No es cínico y no alberga prejuicios neuróticos.
9. Trata de no meter la nariz en los asuntos de otras personas.
10. Se manifiesta como persona con tacto y no argumenta excesivamente. Es tolerante y generoso; no es un sujeto hipersensible y acepta la crítica ajena.
11. Tiene sentido del humor e irradia un fuerte sentimiento de seguridad en sí mismo.
12. Da amor y sabe compartirlo con algún otro, tiene fe en la humanidad y manifiesta una sana actitud hacia la gente que le rodea.
13. Conoce lo que ha hecho mal y es capaz de adquirir buen juicio de los errores del pasado.
14. Ha logrado alcanzar el deseado "modo de vida" que le permite valorar y vivir con placer en vez de con penas. Ha adquirido la capacidad de mantenerse en paz, la capacidad de alegrarse la vida.
Frank S. Carpio, M. D