La Casa Media del Diablo

¡Suena la voz de alarma!

Por Archibald G. Brown

Nuestro hermano, Archibald Brown, es uno de los valientes en Israel, y ha dado un poderoso golpea un gigantesco mal. Esta amonestación debe ser lanzada como municiones contra el enemigo porque actualmente en muchos casos, el príncipe de las tinieblas se siente tan cómodo en la Iglesia como en el mundo.

_Charles H. Spurgeon

El atalaya que quisiere ser fiel a su Señor, necesita notar cuidadosamente las señales de los tiempos y poner énfasis en su testimonio de acuerdo con ellas. Concerniente al testimonio que se necesita ahora, hay poca, si alguna duda. Existe un mal, en el campamento que profesa ser del Señor, tan gravoso, tan atrevido en su imprudencia, que aún los más cortos de vista espiritual no pueden dejar de verlo.

Durante los últimos años se ha desarrollado de una manera anormal. Ha trabajado como levadura, hasta que ya toda la masa ha fermentado. Mira por doquier su presencia manifestada: "Diversión para el público" es el principal artículo de anuncio. La terrible verdad ha sido comprobada sin una duda, que la "Diversión" está desalojando la "Predicación del Evangelio". Ha llegado a ser la grande atracción.

Los "Conciertos", "Fiestas", "Ferias de Ilusión", "Actos Dramáticos", son palabras honradas con letras más grandes y con colores más atractivos.

La Diversión ha llegado a ser ahora un arma reconocida en nuestra guerra, y ha desarrollado una misión. Pero ha habido un continuo paso "hacia abajo" con respecto a esto, desde el tiempo cuando "hablaban en alta voz", como hacían los puritanos; y la Iglesia gradualmente ha bajado la voz de su testimonio. Entonces comenzó a guiñar el ojo a las frivolidades del día; después las toleraba en sus bordes, y ahora las ha adoptado y ha preparado un hogar para ellas bajo el lema de: "alcanzar a la multitud y la atención del público". Rara vez el diablo ha hecho algo tan astuto como indicar a la Iglesia de Cristo que parte de su misión es proveer diversión para el público con la idea de ganarlo para sus filas.

Todo esto es triste en extremo, y más aún porque almas pías en verdad son llevadas por esta influencia creyendo que es una forma de obra cristiana. Se olvidan que un ángel de parecer hermoso podrá ser el mismo diablo, ya que el mismo Satanás se transfigura en ángel de luz. 2Cor. 11:14.

Mi primera contienda es, que PROVEER DIVERSION PARA LAS GENTES NO ESTA MENSIONADO EN NINGUNA PARTE DE LAS SAGRADAS ESCRITURAS COMO UNA DE LAS FUNCIONES DE LA IGLESIA.

Creo ciertamente que si hubiera sido la intención del Señor hacer que su Iglesia fuera proveedora de diversiones y así contradecir al dios de este mundo, no hubiera dejado apenas sin mención una rama de servicio tan importante. Si está incluido en la obra cristiana, ¿por qué Cristo ni tan siquiera la menciona? Su mandato: "id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura" parece ser bastante claro. Así también sería su hubiera agregado: "y proveed diversiones para los que no les gusta el evangelio".

Otra vez Cristo, como el Señor ascendido, da a su Iglesia hombres calificados especialmente para dirigir su obra; pero no hace mención de algún don para esta rama de servicio en la lista de los dones: "y El mismo dió unos ciertamente apóstoles; y otros, profetas; y otros, evangelistas; y otros, pastores, y maestros para perfección de los santos, para la obra del ministerio, para edificación del cuerpo de Cristo". ¿Dónde están los entretenimientos públicos? El Espíritu Santo permanece silencioso acerca de ellos y Su silencio es elocuente.

Si "proveer recreación" es parte de la obra de la Iglesia, ciertamente podremos buscar alguna promesa para animarla en su trabajosa tarea. Pero, ¿dónde se encuentra? Hay una promesa para "Mi palabra": "no volverá a Mí vacía". Hay regocijo en la declaración concerniente al "Evangelio": "es potencia de Dios". Hay la dulce seguridad para el "Predicador de Cristo" (tenga éxito o no, como el mundo juzga el éxito): "él es olor suave a Dios". Hay la gloriosa bendición para aquellos cuyos testimonios, lejos de divertir al mundo, por el contrario, lo hacen airar: "Bienaventurados sois cuando os vituperaren y os persiguieren y dijeren de vosotros todo mal por Mi causa, mintiendo. Gozaos y alegraos; porque vuestra merced es grande en los cielos: que así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros". ¿Los profetas fueron perseguidos por divertir o por rehusar divertir al público? El Evangelio de diversión no tiene martirología. Aquello que no tiene autoridad de Cristo, ni provisión hecha por el Espíritu Santo, ni ninguna promesa hecha por Dios, sólo puede ser una mentira hipócrita cuando se declara ser "una rama de la obra del Señor".

Además: proveer diversiones para el público es Directo Antagonismo a las enseñanzas y vida de Cristo y de todos sus apóstoles. ¿Cuál debe ser la actitud de la Iglesia hacia el mundo según las enseñanzas de nuestro Señor? Separación estricta y hostilidad sin compromiso. Mientras ni siquiera una indicación pasó por sus labios acerca de ganar al mundo haciendo algo para agradarlo, o acomodando métodos a su gusto. La demanda de Cristo para la consagración fue constante y enfática.

En una breve oración El expone lo que quería que fueran sus discípulos: "Vosotros sois la sal de la tierra". Sí, la sal, no el caramelo. Algo que el mundo estará más bien inclinado a expectorar que a tragar con gusto. Algo que debe ser considerado más bien para traer lágrimas a los ojos que risas a los labios.

Es difícil reconciliar el plan del Señor a la idea moderna de la Iglesia en proveer diversiones para aquellos que n tienen apetito de las cosas serias; en otras palabras, los que quieren vivir conforme al mundo. Lo que El enseñó fue: que la fidelidad hacia Su doctrina atraería la ira del mundo sobre nosotros y que su intención era que sus discípulos participaran con El los vituperios y escarnios.

Como ninguno puede dudar que Cristo debe ser el modelo del obrero cristiano, contemplémosle: ¡Cuán significante es la introducción de Marcos!: "Más, después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del Reino de Dios, y diciendo: El tiempo es cumplido, y el Reino de Dios está cerca: arrepentíos y creed al evangelio". Mr. 1:15. Mateo nos dice: "Y fue, que acabando Jesús de dar mandamiento a sus doce discípulos, se fue de allí a enseñar y predicar en las ciudades de ellos". Mt. 11:1.

En respuesta a la pregunta de Juan: "¿Eres tú aquél que había de venir?" El contesta de esta manera: "a los pobres es anunciado el evangelio"; pero no dice que "los descuidados son entretenidos, y los que se pierden son provistos de recreación". El habla con profunda seriedad y su ministerio fue semejante a El. Si El hubiera entrado en compromiso introduciendo en su misión elementos más "brillantes y agradables" hubiera sido más popular.

Cuando muchos de sus discípulos se volvieron atrás por la naturaleza escrutable de sus prédicas, no veo ningún intento de aumentar una congregación que había menguado acudiendo a algo que fuera más agradable a la carne. Yo no le he oído decir: "De cualquier forma es menester retener la congregación, así que ¡corre detrás de esos amigos, Pedro! Y diles que mañana daremos un servicio de otro estilo. Será algo muy breve y atractivo, con muy poca, si alguna predicación. Hoy fue un servicio de Dios, pero mañana daremos algo para divertir al pueblo. Diles que seguramente les gustará y pasarán una hora feliz. ¡Apúrate, Pedro! Tenemos que traerlos de cualquier forma, si no es por el evangelio, entonces por insensatez". No, ésta no es la manera en que El hablaba. Mirando con tristeza a aquellos que no podían oír su palabra, dice sencillamente a los doce: "¿Queréis vosotros iros también?"

Jesús se compadecía de los pecadores; les rogaba; suspiraba por ellos; les amonestaba y lloraba sobre ellos; pero nunca buscaba la manera de divertirlos.

Cuando las sombras de la tarde declinaban sobre su vida consagrada, y se extendieron hasta la noche de su muerte, repasando su santo ministerio encontró dulce solaz en este pensamiento: "Yo les he dado Tu palabra". Como el Maestro, así sus apóstoles; las enseñanzas de ellos eran ecos de El. En vano serán escudriñadas las epístolas para descubrir un evangelio de diversión; el mismo llamamiento de separación del mundo es el que suena en cada una de ellas: "No os conforméis a este siglo, mas reformaos" es el mandamiento a los Romanos. "Salid de en medio de ellos, y apartaos, y no toquéis lo inmundo", es la voz que habla a los Corintios. En otras palabras: SALIR, QUEDAR FUERA, ESTAR LIMPIO, FUERA, porque "¿Qué comunión tiene la luz con las tinieblas? ¿y qué concordia Cristo con Belial?"

"Salgamos, pues, fuera del real llevando su vituperio", ésta es la cita heroica a los Hebreos. Santiago con santa veracidad, declara: "El que quisiere ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios". Juan escribió una epístola entera cuyo tema principal es "no améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él".

En la faz de las enseñanzas del Libro ¿qué es lo que vemos y oímos? ¿un compromiso amigable entre la Iglesia y el mundo y un esfuerzo loco por trabajar en compañía para el bien del pueblo? ¿cómo pudieron los apóstoles llevar a cabo su misión? Los Hechos de los Apóstoles nos dará la respuesta.

Cualquier cosa, teniendo aún la apariencia de las necedades mundanas de hoy, se hace conspicuo por su misma ausencia. Los primitivos evangelistas tenían una confianza sin límite en el poder del evangelio y no empleaban otra arma.

Cuando Pedro y Juan fueron encarcelados porque predicaban la resurrección, la Iglesia primitiva se reunió y oró, y la petición fue ésta: "Señor, da a tus siervos que con toda confianza hablen tu palabra". Ellos no oraron que les diera astucia para que por medio de inocentes diversiones evitaran la ofensa de la cruz y así enseñar al pueblo lo alegre y felices que eran.

La acusación del concilio contra los apóstoles era "Habéis llenado a Jerusalén con Su doctrina". Ciertamente no hay peligro que esta acusación sea hecha contra las iglesias modernas. Los apóstoles no tenían tiempo para arreglar entretenimientos; ellos estaban enteramente entregados al "Ministerio de la Palabra". Esparcidos por la persecución, los discípulos primitivos "fueron a todas partes predicando la palabra". Ellos no pensaban que su deber era organizar "Diversiones" para el pueblo que no creía. Cuando Pablo, en una visión, oye a un hombre de Macedonia diciéndole" "Pasa a Macedonia y ayúdanos"; él entendió que el Señor le había llamado para predicar el evangelio. ¿Cómo supo él que la ayuda no era avivar sus vidas con un poco de diversión o refinando sus costumbres con una colección de pinturas? Es que no se le ocurrió semejante cosa. "Pasa y ayúdanos". Esto quería decir para él: "Predícanos el Evangelio". En ocasiones su predicación produjo el grito: "Estos que alborotan el mundo han venido acá también". La diferencia ahora es, que el mundo es el que está alborotando a la Iglesia.

Cuando Dios le dijo a Pablo que tenía muchos en Corinto, yo leo: "y estuvo allí un año y seis meses enseñando la Palabra de Dios entre ellos". En un año y medio sólo había un método adoptado, ¡maravilloso! En nuestros días hay una docena. Pero después de todo Pablo no consideraba que parte de su ministerio era proveer diversiones para los impíos. ¡Qué contraste a todo lo que hoy se hace en nombre de Cristo!

Finalmente: LA MISION DE DIVERSION FALLA ENTERAMENTE EN ALCANZAR EL FIN DESEADO ENTRE LOS INCONVERSOS; PERO SI OBRA EXTRAGOS ENTRE LOS NUEVOS CONVERTIDOS.

Vamos a ver los convertidos que fueron ganados principalmente por la "Diversión". Que la ramera y el borracho cuya conversión estriba en los Actos Dramáticos se ponga de pié. Que las almas cargadas y trabajadas que han encontrado paz por medio de conciertos no queden calladas. Que los hombres y mujeres que han encontrado a Cristo por medio de torcidos método apostólicos declaren lo mismo y demuestren el gran error de Pablo cuando dijo: "Porque no me propuse saber algo entre vosotros, sino a Jesucristo, y a éste crucificado".

Ni hay voz ni ninguno que conteste. De miles de personas con quienes he hablado personalmente, veo que la misión de Diversión no ha ganado ningún verdadero convertido.

Apelo, pues, ahora a aquellos que repudiando todos los demás métodos se han basado enteramente en Las Escrituras y el Espíritu Santo. Que ellos demuestren el resultado; y vemos que los sacrificios ardientes, por doquier confirman la respuesta por fuego. Miles y miles de voces están listas para declarar que la sencilla prédica de la Palabra fue, primero y último, la causa de su conversión.

Ahora: ¿cuáles son los tristes efectos de dichos métodos? Daré ahora solamente mi testimonio personal delante de Dios. Nunca he visto un pecador salvado por el método de la Diversión, pero sí he visto a muchos apóstatas por causa de este nuevo invento.

Repetidas veces jóvenes cristianos, y a veces cristianos que no son tan jóvenes, han venido a mí con lágrimas preguntándome qué deben hacer, pues habían perdido toda la paz, ya que habían caído en tentación. Repetidas veces he escuchado la siguiente confesión: "Comencé a descarriarme asistiendo a diversiones mundanas donde otros cristianos asisten". La misión de la Diversión es La Casa Media del Diablo. Este negocio está obrando desastres en la Iglesia de Dios y arruinando el servicio para el Rey. Con el disfraz del Cristianismo, la Diversión está cumpliendo la misión del mismo diablo. Bajo el pretexto de alcanzar al mundo está llevando nuestros hijos e hijas al mundo. Con el lema "No alejes a la multitud por ser tan estricto", está seduciendo a los jóvenes discípulos de la sencillez que está en Cristo. Profesando ganar al mundo, está convirtiendo el huerto del Señor en un terreno público de recreación. Para llenar el templo de personas que no ven hermosura alguna en Cristo, ponen un Dagón sonriente en la puerta.

No será un milagro si el Espíritu Santo, ofendido e insultado, retire su presencia porque, ¿qué concordia tiene Cristo con Belial, y qué concierto el templo de Dios con los ídolos?

"Salid" es el llamamiento de hoy. Santificaos. Quitad el mal de en medio de vosotros. Destruid los altares del mundo y talad sus montes. Desechad sus ofertas de asistir. Rechasad su oferta de ayuda como el Maestro al testimonio de los demonios: "porque no les dejó hablar, porque le conocían". Renunciad a las polémicas de todos. Pisotead la armadura de Saúl. Tomad El Libro de Dios (las Sagradas Escrituras), confiad en el Espíritu que dictó sus páginas. Pelead sólo con esta arma y usadla siempre. Cesad de divertir y buscad despertar a la humanidad. Aborreced los aplausos del auditorio y escuchad el llanto del que siente convicción. Dejad de agradar a los hombres que sólo tienen el grueso de sus costillas entre sus almas y el infierno. Interceded, rogad y amonestad a aquellos que sienten que las aguas de la eternidad se les acercan.

¡Que el Espíritu del Señor bendiga este testimonio!

 

Tomado de la revista :El Mensajero de los Postreros Días_(edición antigua) Organo Oficial de la Iglesia  IEISCC, con permiso de su editor: Apostol Director de la Iglesia Evangélica Internacional Soldados de la Cruz de Cristo