ÉXTASIS HUMILDE

Vibro tan solo por un sueño, vibro
por realizar un simultaneo empeño:
que leamos los dos el mismo libro
y soñemos los dos el mismo sueño.

Las palabras serán piedras preciosas,
claras Ormuces, misteriosas Chinas,
rosas antiguas, delirantes rosas,
palabras con aroma y sin espinas.

Será la aurora fina y dulce y clara,
y toda tarde clara, dulce y fina,
y toda noche clara y fina para
oír a la oropéndola que trina.

Y sabremos la voz que envíe el viento,
y será la verdad el cuento moro
y cantara el pájaro en el cuento
y en la noche de miel la flor de oro.

Nos volveremos a la sombra suave,
adonde el Invisible nos arroja,
hacia el terror de lo que no se sabe
y el perfume de lo que se deshoja.

_Rafael H. Valle