El Rió Traidor

(Una alegoría)

S. J. B. C.

_¡Qué lindo y ancho es ese río! ¿Conoces su nombre?...¡Pecado!

_¡Por lo más que quieras, Pastor!, ¿Quién le dio tal nombre?

_Dios.

_Pero se ve tan puro y refrescante...

_Así se demuestra a menudo el pecado, pero debajo de la superficie hay toneladas de cieno y pudrición; la hez del mundo desde siglos pasados.

_¡Bah! Nosotros no pensamos ir debajo de la superficie, ¿verdad que no, Bill? Sólo encima por un poco de excursión.

__Tengan cuidado, les llevará a las corrientes de la muerte y al terrible Niágara del infierno.

_¡No me digas!

_Yo no soy quien lo digo, Jaime, sino Dios.

_¡Tonterías! Mira qué cristalinas y placenteras las aguas (apenas hay corrientes) tan tranquilas como una laguna.

_¡Ah, hermoso y engañoso río! Ha seducido a muchos en su seno y los ha arrastrado a la perdición. No paseen por él, mis queridos jóvenes y amigos.

_¡Oh, qué importa! No podemos estar hablando todo el día de la religión con caras tristes y quejumbrosas, tenemos edad para salir un rato y ver el mundo. No temas, tomaremos el cuidado de no ir muy lejos; sabemos donde parar. Ven Bert, Edith, Topsy, todos ustedes; cuantos más tanta más alegría. Aquí hay un bote pomposo llamado "Los deleites del Pecado"... ¡pues exactamente lo que buscamos!

_Y aquí tenemos el botero, ¡ja ja! ¿Cómo se llama usted?

_Tentación.

_Así que usted se llama Tentación, ¿verdad? Pues deseamos dar un paseo en su bote, ¿cuánto nos cobra?

_¿Por cuánto tiempo?

_No sabemos; sólo lo necesitamos por un tiempo; no queremos estar amarrados al tiempo.

_Bueno, caballeros, eso lo arreglaremos al final del viaje.

_Bien, pero espero que no cobre muy caro. El pastor dice que nos costará el alma pero (añade Jaime en voz baja) él es un mentecato, y parece que le odia pues siempre nos amonesta contra usted.

_Y yo le odio a él y a su Maestro también _cruje el botero entre dientes.

__¡Todos a bordo! _grita Jaime_ Monten todos. Empujen. Adiós, Pastor; no estés tan triste.

_Esperen un momento... _dice el hombre serio que ellos en juego llaman Pastor_, jóvenes, su ustedes desean verdaderos placeres, sólo lo hallarán allá en la presencia de Dios: "Hartura de alegrías hay con tu rostro; deleites en tu diestra, no por un tiempo sino para siempre". Sal. 16:11. Hay un río más limpio y hermoso que el río de pecado cuyos conductos alegrarán la ciudad de Dios. Sal. 46:4. Es el río en el cual podemos gozar de vida; se llama El Río de los Deleites de Dios. Sal. 36:8. Un río puro de agua de vida limpio como cristal. Apoc. 22:1.

A este punto, Tentación comienza a tocar el acordeón, y todos comienzan a reír.

_No se preocupe, Pastor _grita Dick_, termina el sermón mañana; entonces te oiremos. ¡Sube la vela, Bill! Ahora nos vamos alejando.

_Mira, nos está gritando... ¿qué nos dice?

_Hay caminos que al hombre parece derecho; empero su fin es camino de muerte. Prov. 14:12.

_¡Tonterías! ¡Mira como corre el bote! ¡¡Hurra!! Esto sí es sabroso.

_¿Qué cantan esa gente allá en la Ensenada de Paz? ¡escuchen...!

 

Pasando, pasando rápidamente, sí, más... ¿adónde vas?

¿es a las muchas mansiones do alcanzarás el descanso eternal?

Pasando hacia adelante, sí, pero, ¿adónde, oh, adónde vas?

 

_Queridísimos, eso nos hace temblar. Eliza, cántanos una canción. Muchachos, abran una botella de láguer. He aquí el brindis: "Una vida corta y alegre", ese es nuestro lema.

_Vean, nos llaman de la Bahía de Intercesión ¡fastidio! ¿por qué no nos dejan quietos? Gerardo, ¿tú puedes leer los signos lo que dicen?

Volveos, volveos de vuestros malos caminos y ¿por qué moriréis?Ez:33:11

_¡Oh, nosotros no nos vamos a morir todavía!

_Hay otro allá en La Roca de Salvación que también nos está chillando. Paren la música; vamos a oír lo que nos dice.

El hombre que reprendido endurece la cerviz, de repente será quebrantado; ni habrá para él medicina. Prov:29:1

_¡Ja ja! Muy bien, señor. ¡Qué buena corriente hay ahora, cómo nos deslizamos, y el tiempo también! ¿Qué tienes, Nell, que estás tan triste?

_Oh, Jaime, escucha las palabras que aquel hombre nos está diciendo desde la Rivera Evangélica. El tiene la trompeta de la palabra de Dios a sus labios, ¿no le oyes? Me penetra como una espada.

Claramente les llegan las solemnes palabras sobre las aguas:

El que cree en el Hijo tiene vida eterna; más el que es incrédulo al Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios será sobre él. Jn. 3:38.

_¡No verá la vida...! ¡Oh, Jaime, eso es lo que salimos a ver! ¡déjame bajar, déjame bajar! Yo temo que esta terrible corriente y este botero cínico nos lleve al infierno. Muchas veces mi madre me ha amonestado contra ellos. Mira... ella está en el Lugar de Oración, y la madre de Tomás también, y veo también al Pastor... ¡oh, Jaime...!

_Está bien, no te pongas así. ¡Tentación! dame el timón. Aquí hay un lugar donde se puede desembarcar; se llama Entrada de Misericordia. Bien nombrado; supongo que viene bien para algunos de ustedes de corazón de pollo. ¡Fuera tú, y tú, y tú! Ahora estamos bendecidos; cuatro se han ido, sólo quedamos ocho. Partimos otra vez, compañeros.

_Me alegra que se hayan ido _dice Tentación sonriendo_, yo no quiero ningún santo en este bote.

_¡Qué voz más dulce susurraba al partir nosotros...! _dice Emma_, ¿de quién era, Tomás?

_Yo no sé; pero Nell le llamó Señor y Maestro, y me parece que él dijo: "Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados y yo os haré descansar". Mt. 11:28. Entonces todos fueron corriendo a El y El los abrazó y los llevó al Lugar de Oración; entonces todo el grupo subió la Cumbre de Alabanza, allí lejos detrás de nosotros. ¡Ojalá que yo también me hubiera bajado! _murmura Tomás para sí_, ¡qué cobarde soy! por temor a que se rieran de mí... Pastor dice que es una cosa terrible ir al infierno, a pesar de las oraciones de una madre.

_Bien, pero hay tiempo todavía. _le susurra Tentación. Pero el tiempo pasa; el tiempo precioso, gastado en frivolidades y placeres mundanos olvidados de Dios.

_¡Cómo pasa el tiempo! _dice Gerardo bostezando

_ Tendremos que acampar fuera esta noche _añade Jaime_. Mantengan buen espíritu, muchachos. ¿Qué dice ese anuncio allá?... Punto Opaco... ¿no? en verdad parecer ser bien oscuro.

_No, Jaime, lo que dice es Punto de Peligro.

_A mí no me importa; yo no veo ningún peligro. Ver es creer, reza el dicho. Dame un tabaco, Gerardo; baraja los naipes otra vez. Toquen el acordeón. Llenen otra vez el garrafón. ¡Vivan para el presente! ¡Quién quiere saber del futuro!

Como si hubiese sido en respuesta a la pregunta burlona, Emma da un salto y grita. Tomás cae de rodillas porque otra vez una voz amonestadora y penetrante viene en un apelo, desde una salida estrecha llamada Cayo Ultima Oportunidad.

¡Paren, paren! ¡Esta es la última oportunidad! Ya las cataratas están cerca. Sujétense de la cuerda. Ahora es el tiempo aceptable. ¿Cómo escaparemos si tuviésemos en poco una saluda tan grande? Heb. 2:3

Terminando de hablar la voz, una cuerda cae de repente a los pies de Tomás. Ansiosamente la agarra; el botero trata de quitársela, pero en un momento Tomás la tiene colocada alrededor de la cintura, y tomando a su temblorosa prima Emma en sus brazos, da un grito diciendo:

_¡Señor, ten misericordia de nosotros!

Se lanzan del bote y mientras este sigue de largo, manos fuertes y bondadosas les conducen a la seguridad de la costa.

_¡Ultima oportunidad! ¡Qué nombre! _dice Bill en voz baja_ pero ya eso no es para nosotros. Mira, Alicia, estamos pasando Fin de Necedad de que tanto nos hablaba tu vieja tía.

_Hoyo de Melancolía _dice Dick_. Si ese es el fin de la necedad, entonces somos necios de verdad.

_¡Vamos muy apurados! ¿no creen? _dice Jaime con seriedad_ Veinte millas por hora. Qué oscuro se está poniendo el día... no me fijé cuando se puso el sol. Me parece que ustedes están un poco tristes. Hasta yo he comenzado a sentirme un poco extraño.

_Esperen a que lleguemos a la Curva Reprobada _dice Tentación_; allí bajaremos.

Comienzan a dar vueltas, y él pretende dirigir el bote hacia la costa, pero este sigue su vuelo. Las sombras se hacen más densas. Más rápida está la corriente y el bote corre cada vez con más velocidad. Ya muy cercanas suenan las cataratas y ahora se aproximan las peligrosas aguas de la muerte. Con terror contemplan el espumarajo y la oscuridad que los envuelve.

Con mortal temor miran hacia Tentación, pero él ha desaparecido y en su lugar ven sentada la imagen de la Negra Desesperación. Con un grito le echan a un lado.

Hacia arriba va el timón de Resolución; hacia abajo las velas del Mal y Deseos Mundanos; hacia dentro los remos de Serios Pensamientos; hacia fuera los Esfuerzos Honestos. ¡Oh, como reman para salvar sus vidas! Hacen tanta fuerza hasta que la sangre les salta por la nariz y sus venas parecen nudos en un cordón. Pero todo es en vano. En un momento Desesperación se agarra de nuevo del timón y a una dan voces pidiendo auxilio, pero la Muerte les responde: "¡Muy tarde, muy tarde!" Y las aves del infierno baten sus alas chillando: "¡Perdido, perdido, perdido!" Lejos, encima del tumulto de las aguas, suena en sus oídos la voz de la Sabiduría despreciada: "Por cuanto llamé, y no quisisteis; extendí mi mano, y no hubo quien escuchase; antes desechasteis todo consejo mío, y mi reprensión no quisisteis: También yo me reiré en vuestra calamidad, y me burlaré cuando os viniere lo que teméis. Prov. 1:24-27.

Así perecen; temblando, sufriendo, descendiendo, con los ojos saltando de sus lugares; los puños cerrados en agonía y remordimiento. Van cayendo por la terrible catarata de Tiempo abajo, abajo, a la terrible profundidad de eterna angustia.

 

Es una escena triste ¿verdad? Describiendo así el triste fin de una carrera fácil, pero mal comenzada.

Jóvenes, habéis visto la lámina alegórica de mi pluma y tinta: ahora continuad la lectura y aprended su significado y moraleja. Si no estáis salvos, ya estáis en la terrible corriente del pecado y su destino inevitable: aunque ahora la vida os parezca alegre y hermosa.

¡Cuidaos! ¡Cuidaos! ¡Cuidaos de astuta Tentación y Negra Desesperación! No despreciés el consejo de la Sabiduría que os habla desde la Ensenada de Paz, Bahía de Intercesión, Roca de Salvación hasta la Rivera Evangélica.

Pensad en el Lugar de Oración y los seres queridos que están allí, y no descanséis mientras no lleguéis a la asoleada Cumbre de Alabanza. Cuidaos bien de Punta de Peligro, y que Dios os libre de Fin de Necedad y Curva Reprobada. Aún ahora la invitación viene de la Entrada de Misericordia o si habéis pasado ese punto, la Cuerda de la Salvación de Dios está lanzada a vuestros pies desde el Cayo de Ultima Oportunidad. Dejad los encantos de los Deleites del Pecado y aceptad a Jesús como vuestro Salvador, Señor y Amigo. Confiad en El ahora, y os bendecirá con Sus Deleites para siempre y con todo el gozo eterno y la satisfacción del Río de Dios, librándoos del engañoso Río de Pecado y del torrente, las cataratas y el abismo del juicio venidero.

Tomado de la revista :El Mensajero de los Postreros Días_(edición antigua) Organo Oficial de la Iglesia  IEISCC, con permiso de su editor: Apostol Director de la Iglesia Evangélica Internacional Soldados de la Cruz de Cristo