El pastor

  Salicio usaba taņer

la zampoņa todo el aņo,

y por oírle el rebaņo,

se olvidaba de pacer.

  Mejor sería romper

la zampoņa al tal Salicio;

porque si causa perjuicio,

en lugar de utilidad,

la mayor habilidad,

en vez de virtud, es vicio.