El jazmín de Filomena

(Se abre el telón y aparece una joven dando pasos impacientes y mirando hacia un reloj que lentamente deja oír sus campanadas hasta llegar a cinco.)

 

_¡Las cinco, y Juan sin venir!

Me dará cualquier pretexto,

Que él invente, por supuesto,

Pero me tendrá que oír.

 

Siempre le sucede igual

Cuando se cita conmigo:

Ha de encontrar un amigo

Que le impida ser puntual.

 

Si piensa seguir así

Toda la vida, le juro

Por la fe de mi amor puro

Que se acordará de mí.

 

Hasta este día el amor

Puso en mis ojos una venda;

Siempre esperando su enmienda

¡Y está cada vez peor!

 

Ingrato ¡infame! ¡¡traidor!!

Pero me las va a pagar.

No ve vuelves a engañar

Con tus palabras de amor.

 

Para mí ya Juan a muerto.

Requiesca sin paz, amén.

 

(Aparece Juan con un jazmín en la mano, y le dice zalamero:)

 

_¡Muy buenas tardes! _Buenas.

_¿Cómo estás? _Muy bien ¿y usted?

_¿Eso es conmigo? _¡Pues claro!

_Es que me suena tan raro

El que me trates de usted...

 

Pues bien, mi vida, encontré

En el camino a un amigo...

_¿No se los dije? 'el amigo' ¡tenía que suceder!

_Pero cálmate, mujer,

Y escucha lo que te digo:

 

_Es Nicolás... sí, aquel...

_Jamás eché pasto a ese atorrante,

Así que de aquí en adelante

Que te diviertas con él.

 

_No, amor mío, Nicolás

Me dijo que en el jardín

De su finca de Morón

Había brotado un botón

De un rarísimo jazmín.

 

"¿Me lo das para Isabel?"

Le dije y fui a buscarlo

Ni perezoso ni tardo,

Y aquí me tienes con él.

 

¿Lo quieres? _Sí que lo quiero.

_¿Me perdonas la tardanza?

_¿No me mientes? _No. _¡Zalamero!

_¡Vida mía, que esperanza!

 

(Le echa el brazo por la espalda y, volviéndose al público:)

 

_La pobrecita es tan buena

Que me ha perdonado al fin.

¡Si supiera que el jazmín

Me lo ha dado Filomena!