Domingo triste

 

 

Este domingo triste pienso en ti dulcemente,

y mi vieja mentira de olvido ya no miente;

la soledad, a veces, es el peor castigo...

pero ¡qué alegre todo si estuvieras conmigo!

entonces no querría mirar las nubes grises

formando extraños mapas de imposibles países,

y el monótono ruido del agua no sería

el motivo secreto de mi melancolía...

Este domingo triste nace de algo que es mío,

que quizá es tu ausencia o quizá es mi hastío

como corren las aguas por la calle en declive,

Y el corazón se muere de un ensueño que vive.

La tarde pide un poco de sol como un mendigo,

¿y acaso hubiera sol si estuvieras conmigo?

¿y tendría la tarde fragantemente muda

el ingenuo impudor de una niña desnuda?...

Si estuvieras conmigo, amor, que no volviste...

¡qué alegre me sería este domingo triste...!

 

_José Ángel Buesa