Dios
Juan Bautista Cotta, quien vivió entre 1668 y 1738 en Italia, escribió este hermoso soneto para llevar al pensamiento sobre la Creación que da fe de su Creador, a los padres del ateísmo moderno que surgían por doquier en aquellos "iluminados" tiempos. 

"No hay Dios que el universo ordene y rija",
dijo el necio entre sí. ¡Nefaria idea!
Abra los ojos quien en Dios no crea,
y mirando en derredor, si hay Dios, colija.

¿No hay Dios? Al cielo su mirar dirija,
y el craso error en los espacios lea;
a su hacedor el insensato vea;
si ante su rostro el pensamiento fija.

¿No hay Dios? La vida que en las venas sientes,
el aire, el mar, la tierra que ahora huellas,
las plantas, flores, yerbas, ríos, fuentes...

Todo te habla de Dios; doquiera bellas
señales de su ser ves elocuentes.
Da, necio, si no a ti, crédito a ellas.