DESCANSO
Tornaré como el pródigo doliente
A tu heredad tranquila; ya no puedo
La piara cultivar, y al inclemente
Resplandor de los soles tengo miedo.
Tú saldrás a encontrarme diligente;
De mi mal te hablaré, quedo, muy quedo...
Dejarás un ósculo en mi frente
Y un anillo de nupcias en mi dedo;
Y consagrando del hogar en torno
A los viejos amigos de contorno,
Mientras yantan risueños a tu mesa,
Clamarás con profundo regocijo:
"¡Gozad con mi ventura, porque el hijo
Que perdido llorábamos, regresa!"
_Amado Nervo