Dar...
Todo hombre que te busca, va a pedirte algo.
El rico, la amenidad de tu conversación;
El pobre, tu dinero; el triste, un consuelo;
el débil, un estímulo; el que lucha, una ayuda moral.
Todo hombre que te busca, de seguro va a pedirte algo.
¡Y tú osas impacientarte!
Y tú osas pensar: " ¡Qué fastidio!".
¡Infelíz! la ley escondida que reparte
misteriosamente las excelencias,
Se ha dignado otorgarte
el privilegio de los privilegios,
el bien de los bienes,
la prerrogativa de las prerrogativas: ¡Dar!
¡Tú puedes dar! En cuantas horas tiene el día
te pareces a El que no es sino
dación perpetua, difusión perpetua, y regalo perpetuo.
Debieras caer de rodillas ante El Padre y decirle:
"¡Gracias porque puedo dar, Padre mío!
Nunca más pasará por mi semblante
la sombra de la impaciencia."
'En verdad os digo, que vale mas dar que recibir'.
_Amado Nervo