Ludwig Van Beethoven

 (1770-1827)

Beethoven nació en la corte provincial de la ciudad de Bonn, Alemania, probablemente el 16 de Diciembre de 1770. su abuelo, también Ludwig, y su padre, Johann, fueron los dos músicos al servico de, sucesivamente, los electores del príncipe Max Friedrich y Max Franz. Beethoven poseía un talento tal que a la edad de 12 ya era asistente al organista Christian Gottlob Neefe, con quién estudió . Los intentos para establecerlo como un niño prodigio al modelo de Mozart tuvieron poco éxito, sin embargo.

Viena, Austria. La ciudad donde Beethoven pasó la mayor parte de su vida.

En 1787 Beethoven fué enviado a Viena, pero su madre cayó enferma, y tuvo que volver a Bonn casi inmediatamente. Ella murió unos meses después, y en 1789 el mismo Beethoven pidió que su padre alcohólico se retirara, un hecho que lo dejó responsable por sus hermanos menores Caspar Carl y Nikolaus Johann. Beethoven dejó Bonn por Viena por segunda vez en Noviembre de 1792, para poder estudiar con Franz Joseph Haydn.

En 1794 fuerzas francesas tomaron Renania; consecuentemente los nexos con y el soporte de la corte de Bonn llegaron a su fin. Su padre había muerto un mes después de su salida de Bonn, en 1794, y en 1795 sus dos hermanos se juntaron con él en Viena. Permaneció ahí por el resto de su vida, saliendo sólo por celebraciones de verano largas alrededor de las fronteras del país, y en sus primeros años, para conciertos ocasionales en ciudades cercanas. Sus únicos viajes extensos fueron a Praga, Dresden y Berlín en 1796.

Beethoven nunca mantuvo una posición oficial en Viena. Se mantenía a sí mismo dando conciertos, enseñando piano, incrementadamente a través de las ventas de sus composiciones. Los miebros de la aristocracia Vienesa fueron sus patrones seguros, y en 1809 tres de ellos---El Príncipe Kinsky, el Príncipoe Lobkowitz, y el Archiduque Rodolfo--le llegaron a garantizar un ingreso anual con la única condición de que se quedara en Viena.

CARRERA VIENESA

Los últimos 30 años de la vida de Beethoven estuvieron matizados por una serie de crisis personales, la primera de las cuales fue el desarrollo de su soredera. Los primeros síntomas, notables para el compositor ya antes de 1800, lo afectaron socialmente mas que musicalmente. Sus reacciones ---desesperación, resignación y despecho--- están plasmados en sus cartas a dos amigos en 1801 y en un documento ---media carta y medio llena--- dirigida a sus hermanos hacia finales de 1802 y ahora conocido como el "Heiligenstadt Testament". Resuelta finalmente como "comprensión del hado por la garganta", emergió de las crisis con unas series de trabajos triunfante que marcaron el comienzo de un nuevo período en su desarrollo estilístico.

Una segunda crisis una década después fue el rompimiento de una relación con una mujer anónima (probablemente Antonie brentano, la esposa de un amigo) conocido para nosotros como "La Amada Inmortal" tal como Beethoven se dirigía a ella en una serie de cartas en el mes de Julio de 1812. Ésta fué aparentemente la mas serie de muchísimas de esas relaciones con mujeres quiénes en donde algún día estuvieron fuera de su alcance, y sus conclusiones traumáticas fueron seguidas por un largo período de resignacion y actividad musical reducida.

Durante éste tiempo la sordera de Beethoven avanzó a tal grado que ya no podía ejecutar públicamente, y requeria una tabla o pequeños cuadernos (ahora conocidos como "libros de conversación) para comunicarse con los visitantes. La muerte de su hermano Caspar Carl en 1815 dió lugar a un pleito legal de 5 años por la custodia de hijo de Caspar, Karl, entonces de 9a ños, en el cual Beethoven vio una última oportunidad para la vida doméstica que de alguna otra manera lo habría eludido. Su posesión de Karl provoco una crisis final en el verano de 1826, cuando el pequeño hombre intentó suicidarse. Cortamente despues, la salud de Beethoven comenzó a fallar, y murio el 26 de Marzo de 1827 en Viena.

LA MÚSICA DE BEETHOVEN

Tradicionalmente los trabajos de Beethoven se agrupan en períodos "Tempranos, Medios y Posteriores". Los trabajos tempranos, se remontan aproximadamente hasta 1802, mostrando un progresivo control del estilo clásico superior de Haydn y Mozart. Los estudios formales de Beethoven en contrapunto(con Haydhn y Johann Albrectsberger), comenzando en 1792, y su estudio privado de la mejor música del tiempo, particularmente las sinfonías de Haydn, mejoró su trato de ambas formas y textura. Durante este periodo el escribio primeramente para piano y para conjuntos de cámara dominador por el piano. Llegó a los generos menos familiaros de cuarteto, sinfonía, oratorio, y ópera con gran sutileza previniendo una comparación con Haydn y Mozart en éstas áreas. Sus primeros cuartetos de seis cueerdas, op.18, data del 1798-1800, la primer sinfonía de 1800 y 1801 y un oratorio, Cristo en el Monte de los Olivos, en1802-1803.

Un crecimiento general en las proporciones de poder retórico en los trabajos de Beethoven en el período de 1798-1802 culmina con las altamente dramáticas composiciones que marcan el comienzo del período Medio en 1803. Los primeros de estos ---La Tercer Sinfonía (Eroica, 1803), la ópera Fidelio (1803-05), y el Waldstein (1804) y las sonatas Appassionata (1804)--- tienen un toque heróico que parece responder a las emociones provocadas por la sordera de Beethoven. En los trabajos compuestos de aproximadamente 1806 hasta 1812, este carácter heroico se alterna con una serenidad Olímpica. Los características sinfonías y trabajos de cámara de este período son las sinfonías Cuarta (1806), Quinta (1805-07), y Sexta (1807-08); los conciertos para piano número Cuarto (1805-06) y el Quinto (Emperador, 1809); los Conciertos para Violín (1806); los Rasumovs; la Obertura Coroliana (1807); y la música incidental para el drama de Goethe llamado Egmont (1810).

Este monumental estilo del período medio comenzó a perder su atractivo para Beethoven después de 1812, el año de las sinfonías Séptima y Octava. Los años 1813 y 1814 no son ricos en nuevos trabajos impresivos, y al comienzo de 1815 su música se volvió generalmente menos dramática e introspectiva. El primer grupo de trabajos en este nuevo estilo del período posterior incluye el ciclo de caciones "An die ferne Geliebte, op. 98" (A la Amada Distante); la sonata para piano, op. 101 (1816); y las dos sonatas para violoncello y piano, op. 102 (1815). En estos trabajos (1820-22), y los cuartetos de cuerdas, op. 127,130,131,132, y 135 (1824-26), Beethoven se apegó menos en el árbol clásico ---ó formato de cuatro movimientos---, dominado por un dramático primer movimiento en la forma sonata, y mas en la yuxtaposición de movimientos (de dos a siete) de una ampliamente diferente estilo y carácter. En particular, él favoreció los procedimientos de variacion y fuga en los cuales las implicaciones ocultas de estos temas emergen gradualmente. Ocasionalmente revertia los elementos de l estilo heróico del período medio, como, por ejemplo, en la Sonata Hammerklavier, op. 106 (1817-18); la Missa Solemnis (1812-23); y la Novena Sinfonía (Coral) (completada en 1823). Aún estos trabajos, sin embargo son coloridos por una nueva inmediación de expresión.

Como Beethoven creció mas apartado, de ambos, alrededores físicos y tendencias estilísticas populares del día, su música tendió incrementadamente a extremos expresivos. Pasajes de contemplación sublime unida con simples melodias floclóricas, recitativos apasionados, y aracaísmos abstractos en una síntesis totalmente personal.

IMPORTANCIA DE BEETHOVEN

La música de Beethoven nunca ha perido su lugar central en el repertorio de conciertos. Algunos trabajos tuvieron un inmediato y específico impacto en la siguiente generación de compositores. La influencia de la popular Séptima Sinfonía , por ejemplo, se puede escuchar en la "Gran Sinfonía en C Mayor", de Schubert, o la "Sinfonía Italiana" de Mendelssohn, "Harold en Italia" de Berlioz, y la "Sinfonía en C" de Wagner. La influencia de la Novena Sinfonía fue aún más profunda; su especial caracter tuvo un profundo efecto en Bruckner y Brahms, y la combinación de fuerzas instrumentales y corales comenzaron una serie de trabajos sinfónicos híbridos, de Berlioz hasta Mahler. La alta calidad expreisva de toda la música de Beethoven inspirada en interpretaciones poéticas y alentada en un siglo de trabajos instrumentales románticos con sobretonos programáticos.

Beethoven mismo se volvió un símbolo poderoso, el prototipo del moderno héroe-artista como opuesto al artista-artesano de la Europa prerevolucionaria. Su feroz independnecia y su doloroso éxito triunfal sobre la adversidad personal, especialmente en los trabajos dramaticalmente concebidos el período medio . lo hicieron un modelo para aquellos compositores posteriores tal como Wagner quien enseño o mostró a través del arte. Al mismo tiempo, su fidelidad a los principios clásicos de composicion, que es, su uso de una estructura de larga escala en vez que eventos temáticos locales para alcanzar sus más profundos efectos, han hecho sus trabajos la mas importante fuente simple para varios sistemas de análisis desarrollados por teóricos y pedagogos modernos.

Testamento de Heiligenstadt

A mis hermanos Carl y Johann

Oh vosotros, hombres que me mirais y me juzgais huraño, loco o misántropo, ¡cuan injustos habeis sido conmigo! ¡Ignorais la oculta razón de que os aparezca así! Mi corazón y mi espíritu se mostraron inclinados desde la infancia al dulce sentimiento de la bondad, y a realizar grandes acciones he estado siempre dispuesto; pero pensad tan solo cuál es mi espantosa situación desde hace seis años, agravada por médicos sin juicio, engañado de año en año con la esperanza de un mejoramiento, y al fin abandonado a la perspectiva de un mal durable, cuya curación demanda años tal vez, cuando no sea enteramente imposible. Dotado de un temperamento ardiente y activo, fácil a las distracciones de la sociedad, debí apartarme de los hombres en edad temprana, pasar mi vida solitario. ¡ Si algunas veces quise sobreponerme a todo, oh cuán duramente chocaba con la triste realidad renovada siempre de mi mal! y sin embargo, no me era posible decir a los hombres: "¡Hablad más alto, gritad porque soy sordo!" ¿Cómo me iba a ser posible ir revelando la debilidad de un sentido que debería ser en mí más perfecto que en los demás?, un sentido que en otro tiempo he poseído con la más grande perfección, con una perfección tal que indudablemente pocas personas de mi oficio han tenido nunca. ¡Oh, ésto no puedo hacerlo! Perdonadme pues si me veis vivir separado cuando debería mezclarme en vuestra compañía. Mi desdicha es doblemente dolorosa, puesto que le debo también ser mal conocido. Me está prohibido encontrar un descanso en la sociedad de los hombres, en las conversaciones delicadas, en los mutuos esparcimientos, Sólo, siempre solo. No puedo aventurarme en sociedad si no es impulsado por una necesidad imperiosa; soy presa de una angustia devoradora, de miedo de estar expuesto a que se den cuenta de mi estado.

Esta es la razón por la cual acabo de pasar seis meses en el campo. Mi sabio médico me obliga a cuidar mi oído tanto como sea posible, yendo más allá de mis propias intenciones; y sin embargo; muchas veces, recobrado por mi inclinación hacia la sociedad, me he dejado arrastrar de ella; pero qué humillaciones cuando cerca de mí estaba alguien que escuchaba a lo lejos el sonido de una flauta y que yo no oía nada, o que escuchaba el canto de un pastor sin que yo pudiera oír nada.

La experiencia de estas cosas me puso pronto al borde de la desesperación, y poco faltó para que yo mismo hubiese puesto fin a mi vida. Sólo el arte me ha detenido. ¡Ah! Me parecía imposible abandonar este mundo antes de haber realizado todo lo que me siento obligado a realizar, y así prolongaba esta miserable vida, verdaderamente miserable, un cuerpo tan irritable que el menor cambio me puede arrojar del estado mejor en el peor. ¡Paciencia! se dice siempre; y debo tomarla a ella ahora por guía; la he tomado. Durable debe ser, lo espero, mi resolución de resistir hasta que plazca a las Parcas inexorables cortar el hilo de mi vida. Acaso será esto lo mejor, acaso no, pero yo estoy presto siempre. No es muy fácil ser filósofo por obligación a los veintiocho años, no es fácil; y es más duro aún para un artista que para cualquier otro.

¡Oh Dios, tú miras desde lo alto en el fondo de mi corazón, y lo conoces, sabes que en él moran el amor a los demás y el deseo de hacerles el bien! Vosotros, hombres, si leéis un día esto, pensad que habeis sido injustos conmigo, y que el desventurado se consuela al encontrar a otro desventurado como él que a pesar de todos los obstáculos de la naturaleza, hizo cuanto estaba a su alcance para ser admitido en el rango de los artistas y de los hombres de elección.

Vosotros, hermanos míos, Carl y Johann, inmediatamente que yo haya muerto, si el profesor Schmidt vive aún, rogadle en mi nombre que describa mi enfermedad y a la historia de ella unid esta carta, a fin de que después de mi muerte, al menos en la medida que ésto sea posible, la sociedad se reconcilie conmigo. Al mismo tiempo, a vosotros dos nombro herederos de mi pequeña fortuna, si se la puede llamar así, que la debeis partir lealmente, estando de acuerdo y ayudándoos el uno al otro. El mal que me habeis hecho, lo sabeis, os lo he perdonado desde hace mucho tiempo. A ti hermano Carl te doy gracias particularmente por la solicitud de que me has dado testimonio en los últimos tiempos. Hago votos por que tengáis una vida feliz, más exenta de cuidados que la mía. Recomendad a vuestros hijos la virtud, porque sólo ella puede dar la felicidad que no da el dinero. Hablo por experiencia. Ella me ha sostenido a mí mismo en mi miseria, y a ella debo, tanto como a mi arte, no haber puesto fin a mi vida por el suicidio ¡Adiós y amaos! Doy gracias a todos mis amigos, y en particular al príncipe Lichnowski y al profesor Schmidt. Deseo que los instrumentos del príncipe L. puedan ser conservados en la casa de alguno de vosotros, pero que esto no provoque entre vosotros ninguna discusión. Si no pueden seros útiles para algo mejor, vendedlos inmediatamente. ¡Cuán feliz seré si todavía puedo serviros desde la tumba! Si fuera así, con qué alegría volaría hacia la muerte. Pero si ésta llega antes de que haya tenido la ocasión de desarrollar todas mis facultades artísticas, a pesar de mi duro destino, llegará demasiado temprano para mí y desearía aplazarla. Mas aún así, estoy contento. ¿No va a librarme de un estado de sufrimiento sin término? Venga cuando viniere, yo voy valerosamente hacia ella. Adiós y no me olvidéis enteramente en la muerte; merezco que penséis en mí, porque a menudo he pensado en vosotros durante mi vida para haceros felices. ¡Sedlo!

LUDWING VAN BEETHOVEN