AL
VOLCÁN DE AGUA
Sobre
la gran muralla americana
altivo
torreón, vecino al cielo,
su
cúspide levanta soberana,
a
do jamás osó llevar su vuelo
la
reina de las aves atrevida
que
en la cuna de Júpiter anida.
Gigante
es Almolonga entre los montes,
fuerte,
soberbio, grande entre los grandes
¡Cuál
domina millares de horizontes!
¡Cómo
huella la cumbre de los Andes!
¡Cómo
mira a su falda avasalladas,
de
cien montes las cimas encumbradas!
Cuando
animado el pensador profundo
de
la sublime inspiración divina
quiere
ver a sus pies el ancho mundo
y
al vértice elevado se encamina,
¡cómo
va sus ideas ensalzando
al
par que va subiendo y va mirando!
Allá
en su patria misma el fiero rayo
oye
bronco tronar bajo su planta:
y
el sol que el monte hiere de soslayo
y
la nube que lenta se levanta,
y
su sombra contempla, que distinta
cual
espectro en la atmósfera se pinta.
Verde,
risueña, alegre, la campaña
que
mil arroyos cruzan argentinos
divisa,
y la ciudad y la cabaña,
y
el cerro con sus bosques y sus pinos,
el
lago de cristal, la fértil vega
y
el río transparente que la riega.
Mira
a un lado el Océano poderoso
cuyas
ondas azules va lamiendo
la
inmóvil planta al terrenal coloso.
Al
Izalco, por otro mira ardiendo,
y
allá en una comarca más distante
el
Momotombo mira fulminante.
Y
sin saciar su vista ni su mente
por
estrecho sendero y escarpado
baja
de la montaña lentamente
el
sabio a sus ideas entregado;
tal
virtud, tal poder, tal fuerza encierra
¡aquel
gran monumento de la tierra!
Se
vuelve y ve de la montaña erguida
en
la cintura atlética azulada
cándida
zona en derredor ceñida,
y
la sublime cúpula adornada
de
suspendida nubecilla leve
deshecha
y pura y blanca como nieve.
Y
el filósofo en éxtasis admira
las
obras portentosas de natura
y
quiere comprenderlas y suspira
al
ver su presunción y su locura;
y
su saber y su razón humilla
ante
el autor de tanta maravilla.
Luego
exclama el filósofo admirado:
"¿Veis
ese monte altivo y desmedido
que
tantísimos siglos ha pasado
grande,
soberbio, silencioso, erguido,
cual
monarca del norte de los Andes?
Pues
allí cerca hay otros dos más grandes"
_José
Batres Montúfar